viernes, 24 de enero de 2014

Que todo me lleve a ti, Padre

En aquellos días las nubes se tornaron  oscuras... Los pájaros no cantaban  con la misma emoción…hasta los arboles perdieron el brillo en su verdor, tan gris como mi corazón acongojado cuando lo invaden los recuerdos. Hoy le pregunto a la vida donde está mi padre, le pregunto a la noche si su bendición sigue presente, le pregunto al día si la sabiduría de sus palabras pueden volver a escucharse. Quisiera escucharlas. No encuentro algún sabio como el que pueda recitarlas.  Y si Antonio Aguilar me lo trae en su clásico “Que falta me hace mi padre” ...y si el maestro Billo's con su “Canto a Caracas” me transporta a aquella ciudad de antes que él me describía en sus conversaciones…y si Eduardo Blanco con su “Venezuela Heroica” me lleva a los hechos que él me contaba. Que Frank Mota y su buen turismo me lleven a los pueblos que le cautivaban. Que me regale Cantinflas capítulos de recuerdos de mi padre, que Chucho Corrales me haga un recorrido por la tierra donde el creció, que los Serranitos y los Alegres Parranderos me lleven por las caminos y paisajes que el conoció, que me recuerden un sabadito alegre, de canciones de mi ciudad, del café. Su café…
Ahora navega entre paisajes de libertad. Me pregunto si se ha encontrado a Frank Mota y han hablado sobre la historia de la Petrolea o la vista panorámica desde el Páramo del Zumbador. Me pregunto si se ha encontrado con personajes típicos de nuestra región. si ha hablado con aquellos abuelitos que tanto lo saludaban, si sus queridos amigos se reúnen con él para hablar de política, de historia, de cultura. Quiero imaginar el paraíso como un lugar donde podemos ser nosotros mismos, sin tristezas ni presiones. Quiero imaginar a mi padre caminando, tarareando rancheras, orando, clamando a Dios como solía hacerlo. Quiero imaginarlo sonriendo, con un sombrero de antaño, camisa azul, mi corbata preferida, un pantalón negro y alpargatas…me pregunto si allá en el cielo, cuando Dios lo decida él y yo nos podemos tomar un café…espero que sí.

Como lo voy a olvidar 
Siempre lo tengo presente 
Como lo voy a olvidar 
Siempre lo tengo en mi mente 
El me enseñó a trabajar 
El me enseñó a ser decente 
El me enseño el buen camino 
Y a vivir como la gente

(Antonio Aguilar) 

"Soy la que soy": una mirada sutil de nuestra esencia bajo la pluma de Raquel Tirado



"...me hago sorda a las voces que me dicen, eres esto, eres aquello, Soy la que soy"…en mis encuentros con la Literatura Falconiana no había tenido la oportunidad de profundizar en la obra  “Notas Marginales” de Raquel Tirado…hoy, siento una especie de éxtasis literario con cada fragmento, con cada verso…es como si me estoy encontrando conmigo misma, como si cada párrafo es un espejo de mi esencia, de lo que pienso y siento…sólo la poesía puede capturar esos momentos y hacerlos mágicos…sólo una voz femenina como la de Raquel Tirado puede capturar lo sencillo de la vida y llevarlo a un paisaje cálido, donde las nubes esconden el secreto entre el sol y la luna, donde cada estrella es protagonista de miles de fantasías…he aquí, mi esencia. Me remito a estas sutiles palabras “Soy la que soy”, no soy lo que dicen, no soy lo que piensan…soy lo que soy porque he comprendido que no todos debemos estar inmersos en el mismo cuarto de pensamientos, cada quien está en el suyo y es un  deber social y moral respetar el del otro, soy lo que soy porque no obedezco a patrones establecidos, soy lo que soy porque sigo a mi corazón, soy lo que soy porque Jesús me ama, soy lo que soy porque mis padres y mis hermanos me educaron, soy lo que soy porque los libros me han acompañado, soy lo que soy porque la música ha sido mi fiel amiga, soy lo que soy porque no respondo a lo que todos quieren…solo respondo a lo que mi corazón busca, a lo que mi esencia necesita, soy lo que soy porque reconozco que necesito aprender y mejorar, soy lo que soy porque los pequeños detalles me iluminan, …simplemente “Soy lo que soy” y siento que Dios me entiende…                                                                                                                                           gracias Prof. Raquel